Administrar las finanzas personales… Difícil más no imposible

cropped-finanzas-2.jpgCuando conseguimos un trabajo, sobre todo si contamos con un salario prometedor, nos creamos expectativas de cómo gastar el dinero, que si comprando ropa, darnos los gustos que merecemos, etc.

Causa extrañeza hablar de dependencia laboral, de jefes y subordinados, pero es quizá una de las formas en que aprendemos a valorar las finanzas que percibimos, si queremos emprender en un futuro.

En el momento que recibimos el pago, comenzamos a gastar como si no hubiese un mañana, y cuando lo notamos, ya nuestro sueldo se ha evaporado.

No, eso no le ocurre únicamente a los novatos, y es una práctica en la que puede incurrir cualquiera, y si no es verdad lo que digo, pregúntale a los apostadores.

Porque si vivimos en un país que tiene una economía estable, y empresas que dan a los trabajadores el pago justo, no existen excusas para no construir poco a poco el espacio que merecemos.

Todo radica en saber administrar nuestras finanzas, y ello implica establecer unas prioridades, teniendo un punto de partida que es nuestro salario, y nuestros gastos.

El cambio constante de trabajo genera inestabilidad económica, por lo que es bueno pensar bien este tipo de decisiones.

Debemos tener autocontrol con las compras innecesarias, evitando deudas que nada aportan, por lo que se aconseja invertir el dinero, y desarrollar nuestra capacidad de ahorro.

Esto se hace en función de establecer un patrimonio duradero, que no solo sirva para nuestra comodidad en los años de retiro, sino para el bienestar de nuestros hijos.