El diablo está en los detalles

Como dice el dicho, el diablo está en los detalles, pues suelen ser las cosas pequeñas las que normalmente nos hacen mal a la larga y esto es aplicable a casi todos los campos de nuestras vidas. Si hablamos de alimentación pues queremos bajar de peso pero no sabemos como hemos cogido el peso extra, la culpa suele estar en los detalles a los que no prestamos atención, que en este caso suelen ser frituras y magdalenas que comemos casi sin darnos cuenta.

Si hablamos de nuestras finanzas y llegar a fin de mes la situación es igual de grave, si no peor, puesto que si nos quedamos sin dinero, pues se acabó y ya.

Primero que todo, antes de culpar a los detalles, debemos saber si tenemos un presupuesto o no, ya que sin presupuesto no hay detalles que se queden por fuera puesto que todo se ha quedado por fuera, no hay marco de comparación. Ya cuando contamos con un presupuesto pero nos damos cuenta que a fin de mes nos hemos pasado o sencillamente hemos cumplido el presupuesto pero efectivamente hemos gastado más de lo estipulado, es entonces que decimos que hay que fijarse en los detalles.

Es que día a día tenemos infinidad de pequeños gastos que pasamos por alto pues nos parece que son una pequeñez y no vale la pena pensarlo mucho, pero como podemos ver, al final del mes estos pequeños gastos se han unido creando verdaderos agujeros en nuestro presupuesto.

Chucherías, golosinas, tarifas de bus o metro, recargas adicionales al móvil, una salida al cine, todos estos son los típicos gastos que se nos cuelan y destrozan el presupuesto. Así que te toca sentarte y analizarlos para que los incluyas, que mientras más fiel sea tu presupuesto con tus necesidades, mejor para tus finanzas.